"Patagonia no nuclear"
Lema del debate por la intención de instalar una central de energía atómica en el Golfo San Matías. Habitantes convocan una asamblea ciudadana para analizar el conflicto.
Reiteradas disputas por la creación de una central nuclear en el Golfo San Matías. Bajo la consigna “Patagonia no nuclear”, los pueblos del sur se muestran insatisfechos con el proyecto. En las localidades de Bariloche, Puerto Madryn, Sierra Grande, Río Colorado, Comodoro Rivadavia, Viedma, Trelew y San Antonio Oeste entre otras, los vecinos se movilizaron en una masiva marcha el 9 de agosto para demostrar su descontento. Afirman que habrán convocaciones para más manifestaciones a futuro.
Las manifestaciones dieron lugar a una multitudinaria asamblea extraordinaria que desbordó el amplio espacio de la Catedral de Viedma. La Asamblea No Nuclear propone un espacio de información y debate sobre la energía nuclear y sus riesgos. Ayer se realizó un nuevo encuentro en la que se planteó la junta de firmas para la adhesión al Amparo Ambiental.
La central se especula que se ubicará precisamente en la provincia de Río Negro, aportará 1.150 MW de potencia y requerirá unos 6 años de obras a partir de 2020. Serán dos las centrales a construir en Argentina y se financiarán mediante el acuerdo ya firmado por el presidente Mauricio Macri con China, que incluye 14.000 millones de dólares. El país asiático se compromete financiar el 85% de la construcción de ambas plantas.
La principal preocupación de los vecinos son las consecuencias sobre el medioambiente. Una desventaja importante es la difícil gestión de los residuos nucleares generados, ya que tardan muchísimos años en perder su radioactividad y son por lo tanto altamente contaminantes. Por otro lado, las actividades de megaminería producidas por la necesidad de extracción de uranio para que funcione la planta, también deja resultados nocivos para el ecosistema.
Además, en el Golfo San Matías existen cinco Áreas Naturales Protegidas. Si una central tomase agua fría del Golfo para refrigerar el reactor, produciría Contaminación Térmica por el aumento del calor del agua. Esto atentaría contra la conservación del ecosistema y las fuentes de trabajo, que son la Pesca y el Turismo.
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, admitió que hay que volver a evaluar el proyecto, en función de los resultados de las elecciones PASO. Sin embargo, sostuvo su idea sobre la oportunidad para la provincia y la generación de empleo.
Reiteradas disputas por la creación de una central nuclear en el Golfo San Matías. Bajo la consigna “Patagonia no nuclear”, los pueblos del sur se muestran insatisfechos con el proyecto. En las localidades de Bariloche, Puerto Madryn, Sierra Grande, Río Colorado, Comodoro Rivadavia, Viedma, Trelew y San Antonio Oeste entre otras, los vecinos se movilizaron en una masiva marcha el 9 de agosto para demostrar su descontento. Afirman que habrán convocaciones para más manifestaciones a futuro.
Las manifestaciones dieron lugar a una multitudinaria asamblea extraordinaria que desbordó el amplio espacio de la Catedral de Viedma. La Asamblea No Nuclear propone un espacio de información y debate sobre la energía nuclear y sus riesgos. Ayer se realizó un nuevo encuentro en la que se planteó la junta de firmas para la adhesión al Amparo Ambiental.
La central se especula que se ubicará precisamente en la provincia de Río Negro, aportará 1.150 MW de potencia y requerirá unos 6 años de obras a partir de 2020. Serán dos las centrales a construir en Argentina y se financiarán mediante el acuerdo ya firmado por el presidente Mauricio Macri con China, que incluye 14.000 millones de dólares. El país asiático se compromete financiar el 85% de la construcción de ambas plantas.
La principal preocupación de los vecinos son las consecuencias sobre el medioambiente. Una desventaja importante es la difícil gestión de los residuos nucleares generados, ya que tardan muchísimos años en perder su radioactividad y son por lo tanto altamente contaminantes. Por otro lado, las actividades de megaminería producidas por la necesidad de extracción de uranio para que funcione la planta, también deja resultados nocivos para el ecosistema.
Además, en el Golfo San Matías existen cinco Áreas Naturales Protegidas. Si una central tomase agua fría del Golfo para refrigerar el reactor, produciría Contaminación Térmica por el aumento del calor del agua. Esto atentaría contra la conservación del ecosistema y las fuentes de trabajo, que son la Pesca y el Turismo.
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, admitió que hay que volver a evaluar el proyecto, en función de los resultados de las elecciones PASO. Sin embargo, sostuvo su idea sobre la oportunidad para la provincia y la generación de empleo.
“Para mi, la construcción de una usina nuclear para producir electricidad, es una gran oportunidad para Río Negro porque genera miles de puestos de trabajo”, señaló Weretilneck, en diálogo con FM La Súper. “Pero evidentemente, si la gente no la quiere, no la quiere. No se puede ir en contra del pueblo”, declaró.
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