Siria: La guerra olvidada.
La tragedia ha dejado más de 450.000 muertos y ha provocado que 5 millones huyeran del país. La masacre comenzó en el 2011 y aún persiste en la actualidad, múltiples bandos enfrentados son los responsables.
Las manifestaciones surgidas en enero del 2011, conocidas como Primavera Árabe, correspondieron a una serie de manifestaciones populares por la democracia y los derechos sociales en Oriente Medio. Su principal consecuencia fue el derrocamiento de los gobiernos de Libia, Tunez y Egipto. La euforia se trasladó rápidamente a otros países de la zona, entre ellos, Siria.
“Siria era un país muy corrupto, el soborno estaba por todas partes. Había pobreza extrema y caos. No había justicia de ningún tipo. Era un estado policial gobernado con un puño de hierro. La gente podía blasfemar, pero nadie podía criticar a Asad”, expresó Ahmad Ajjad, ciudadano sirio que huyó de la guerra tras perder su casa en uno de los bombardeos y a quien entrevisté para ahondar el tema.
En marzo de 2011, en el marco de las revelaciones de la Primavera Árabe, un grupo de adolescentes que habían pintado consignas revolucionarias en un muro escolar en la ciudad sureña de Deraa fueron arrestados y torturados por las fuerzas de seguridad, uno de ellos asesinado.
El hecho provocó protestas prodemocráticas en donde las fuerzas de seguridad abrieron fuego contra los manifestantes, matando a varios, lo que provocó que muchas más personas salieran a las calles exigiendo la renuncia del presidente Bashar Al Assad. Quienes fueron reprimidos violentamente por el gobierno, desencadenando en un conflicto bélico.
Desde entonces la guerra civil se va a dividir en diversos bandos:
Ante la intervención de varias potencias extranjeras en la guerra en su país, Ahmad expresó: “La llamada oposición siria son mascotas de América. Consiguen sus salarios de los EEUU y obedecen sus órdenes. Los rusos apoyan a Assad no porque se preocupen por él, sino por el desafío de la intervención y hegemonía de Estados Unidos”.
Además, Rusia alberga hoy día unos 20 millones de musulmanes. Desde un punto de vista estratégico, intervenir directamente en el conflicto sirio, busca fortalecer una Siria secular. Esto ayudaría a reducir el peligro de radicalización y desestabilización en la región por parte de grupos terroristas en territorio ruso.
Asimismo, la construcción de un gran gasoducto para enviar gas natural desde Qatar a Europa -que ampliaremos más adelante- es una amenaza a la economía rusa, principal proveedor de gas natural en el mundo. Rusia debe garantizar su poderío, mantener presencia en la región se convierte en una expresión de poder frente a Estados Unidos y otras potencias mundiales y regionales.
Pero en el trasfondo real, EEUU lleva años preocupados ante la intención siria de construirse como la nueva potencia energética del Medio Oriente, esto tras los anuncios de Damasco, sobre la construcción de dos nuevas plantas de procesamiento de gas natural licuado en las zonas de Palmira y de Raqqa, ambas tomadas hoy por los ejércitos rebeldes.
En 2009 Qatar propuso, impulsado por Estados Unidos, la construcción de un gran gasoducto de casi 5.000 kilómetros para enviar gas natural catarí a Europa a través de Arabia Saudí, Jordania, Siria y Turquía. Bashar Al Asad se opuso a la iniciativa, lo que no le gustó nada a EEUU.
Otro proyecto también fue el acuerdo de 10.000 millones de dólares firmado por Irak, Irán y Siria en 2011 sobre la construcción de un gasoducto con capacidad de 110 millones de metros cúbicos de gas al día, con la intención de exportar gas a Europa.
A su vez hay una meta religiosa que ambos bandos comparten: la rama chiíta de Islam, que tanto el presidente Bashar al Asad, e Irán en general, comparte. Así mismo una caída del régimen sirio implicaría la caída de la hegemonía creciente de Irán en la zona de oriente medio, dejando a su rival Arabia Saudita con una importante ventaja.
Las manifestaciones surgidas en enero del 2011, conocidas como Primavera Árabe, correspondieron a una serie de manifestaciones populares por la democracia y los derechos sociales en Oriente Medio. Su principal consecuencia fue el derrocamiento de los gobiernos de Libia, Tunez y Egipto. La euforia se trasladó rápidamente a otros países de la zona, entre ellos, Siria.
“Siria era un país muy corrupto, el soborno estaba por todas partes. Había pobreza extrema y caos. No había justicia de ningún tipo. Era un estado policial gobernado con un puño de hierro. La gente podía blasfemar, pero nadie podía criticar a Asad”, expresó Ahmad Ajjad, ciudadano sirio que huyó de la guerra tras perder su casa en uno de los bombardeos y a quien entrevisté para ahondar el tema.
En el año 2000 en las elecciones para presidente se postulaba Bashar al Assad como único candidato y sucesor de su padre el ex presidente sirio, fallecido ese año. Ajjad declaró que las elecciones no fueron del todo democráticas ya que a él sólo lo llevaron al puesto de votación y le hicieron indicar, sin consultar, un “si”, que debió marcar con la sangre de su propio dedo índice, al igual que a todos sus compañeros de universidad. “Miré hacia atrás, miré a mi alrededor, y todo el mundo parecía estar pensando de igual manera, pero ninguno de nosotros fue capaz de pronunciar una sola palabra”, testificó.
En marzo de 2011, en el marco de las revelaciones de la Primavera Árabe, un grupo de adolescentes que habían pintado consignas revolucionarias en un muro escolar en la ciudad sureña de Deraa fueron arrestados y torturados por las fuerzas de seguridad, uno de ellos asesinado.
El hecho provocó protestas prodemocráticas en donde las fuerzas de seguridad abrieron fuego contra los manifestantes, matando a varios, lo que provocó que muchas más personas salieran a las calles exigiendo la renuncia del presidente Bashar Al Assad. Quienes fueron reprimidos violentamente por el gobierno, desencadenando en un conflicto bélico.
Desde entonces la guerra civil se va a dividir en diversos bandos:
- El Ejército Sirio, que defiende el gobierno de Bashar al Asad, cuenta con lo que los medios oficiales califican como fuerzas aliadas: Rusia, por tierra y aire, el Hezbollah, entrenados y armados por Irán.
- Ejército Libre Sirio - rebeldes moderados - que se consolidó en julio de 2011 por desertores de las Fuerzas Armadas Sirias. Este bando se encuentra estructurado por una coalición de movimientos y guerrillas desigualmente armadas. Estos cuentan principalmente con el apoyo de Estados Unidos, Arabia Saudita e Israel.
- Rebeldes extremistas o radicales: integrados por el grupo ISIS, Islamic State of Irak and Syria o Estado Islámico. .
Ante la intervención de varias potencias extranjeras en la guerra en su país, Ahmad expresó: “La llamada oposición siria son mascotas de América. Consiguen sus salarios de los EEUU y obedecen sus órdenes. Los rusos apoyan a Assad no porque se preocupen por él, sino por el desafío de la intervención y hegemonía de Estados Unidos”.
Fuente: Agence France-Presse, 2016
Principales actores involucrados
Rusia
Rusia ha sido el principal proveedor de armamento y un fuerte defensor del gobierno Sirio desde la época de la Unión Soviética. Además poseen una base naval en Siria llamada Tartus, que pese a que no es muy grande, es la única entrada que tiene el gobierno ruso al Mar Mediterráneo. La posibilidad de la caída del régimen de Assad significaría poner en riesgo esta estación militar (usada principalmente para reparación y abastecimiento).Además, Rusia alberga hoy día unos 20 millones de musulmanes. Desde un punto de vista estratégico, intervenir directamente en el conflicto sirio, busca fortalecer una Siria secular. Esto ayudaría a reducir el peligro de radicalización y desestabilización en la región por parte de grupos terroristas en territorio ruso.
Asimismo, la construcción de un gran gasoducto para enviar gas natural desde Qatar a Europa -que ampliaremos más adelante- es una amenaza a la economía rusa, principal proveedor de gas natural en el mundo. Rusia debe garantizar su poderío, mantener presencia en la región se convierte en una expresión de poder frente a Estados Unidos y otras potencias mundiales y regionales.
Estados Unidos
La intervención de este país en el asunto se dio tras un atentado con armas químicas en el año 2013, en el cual murieron aproximadamente mil sirios, y en donde Bashar al Assad es el presunto culpable, aunque sin pruebas exactas hasta el día de hoy. Desde este punto Estados Unidos justificará su entrada en el enfrentamiento asegurando que Siria no tiene permiso de utilizar armas químicas, y que debían ser castigados. Luego con la entrada de ISIS en la guerra, afirmará que la caída del gobierno de Bashar al Asad es esencial para el disolvimiento de este grupo terrorista.Pero en el trasfondo real, EEUU lleva años preocupados ante la intención siria de construirse como la nueva potencia energética del Medio Oriente, esto tras los anuncios de Damasco, sobre la construcción de dos nuevas plantas de procesamiento de gas natural licuado en las zonas de Palmira y de Raqqa, ambas tomadas hoy por los ejércitos rebeldes.
En 2009 Qatar propuso, impulsado por Estados Unidos, la construcción de un gran gasoducto de casi 5.000 kilómetros para enviar gas natural catarí a Europa a través de Arabia Saudí, Jordania, Siria y Turquía. Bashar Al Asad se opuso a la iniciativa, lo que no le gustó nada a EEUU.
Otro proyecto también fue el acuerdo de 10.000 millones de dólares firmado por Irak, Irán y Siria en 2011 sobre la construcción de un gasoducto con capacidad de 110 millones de metros cúbicos de gas al día, con la intención de exportar gas a Europa.
Irán
Éste país es un histórico aliado de Siria, además de proveerles de armamentos, ofrecen ayuda mediante la financiación del grupo Hezbolá, guerrilleros de origen libanés, y que han contenido con éxito el ingreso de terroristas del Estado Islámico que se registraban en las fronteras libaneses.A su vez hay una meta religiosa que ambos bandos comparten: la rama chiíta de Islam, que tanto el presidente Bashar al Asad, e Irán en general, comparte. Así mismo una caída del régimen sirio implicaría la caída de la hegemonía creciente de Irán en la zona de oriente medio, dejando a su rival Arabia Saudita con una importante ventaja.
Arabia Saudita
Principalmente el interés proviene de la disputa por la hegemonía sobre el medio oriente con Irán. El gobierno saudí ha proporcionado un fuerte financiamiento a ciertos grupos rebeldes sunitas que luchan contra Assad. Este país ha expresado que el gobierno sirio no puede aportar a la resolución del conflicto y que habría que removerlo con una transición o por la fuerza, por lo que ha apoyado a grupos rebeldes “moderados” e islamistas. Cabe decir que el gobierno de Arabia Saudita es musulmán sunita, grupo que ha tenido conflictos con los chiítas, grupo al que pertenece Assad.Israel
Israel apoya a la caída del régimen del gobierno de Bashar al Asad, ya que Siria es el eslabón que une a Irán con Hezbolá en Líbano, rival importante de Israel dado el apoyo que los mismos le han dado a los palestinos en la guerra de Israel-Palestina. Si Siria cae, Irán cae con ellos,por lo menos una parte de él, lo que implicaría el debilitamiento del grupo Hezbolá, un cese en su financiamiento y obtención de armas. Así mismo le otorga la posibilidad a las tropas de Israel luchar contra las fuerzas del Hezbolá en otras tierras.ISIS
La sigla ISIS, corresponde al Estado Islámico de Irak y Siria, y se ha autoproclamado como un califato. Como tal, se adjudica la autoridad religiosa por sobre todos los musulmanes en todo el mundo y aspira a controlar políticamente a la mayoría de las regiones de Medio Oriente habitadas por musulmanes. ISIS es un grupo islamita suní, por lo que gran parte de su brutal violencia está dirigida a los miembros de la religión chiita, sector al que simpatiza Bashar al Assad.
Si bien no se sabe específicamente quienes los financian, Wikileaks ha filtrado un mail de la secretaria de Estado y candidata a presidente de los Estados Unidos en aquel entonces, Hillary Clinton, en donde afirma que Qatar y Arabia Saudita financian clandestinamente a este grupo terrorista.
Si bien no se sabe específicamente quienes los financian, Wikileaks ha filtrado un mail de la secretaria de Estado y candidata a presidente de los Estados Unidos en aquel entonces, Hillary Clinton, en donde afirma que Qatar y Arabia Saudita financian clandestinamente a este grupo terrorista.

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